lunes, 11 de mayo de 2009

Dairon

Spider man y la manzana
Érase una vez un héroe llamado Spider man que era de color rojo y al que le gustaban las manzanas del mismo color. Hasta que un día le salieron patas y brazos a la manzana que se estaba comiendo y se asustó tanto que la soltó para coger un cable y quemarla con fuego. Pero se apago el fuego antes de tiempo y sin haber quemado la manzana, así que cogió la Nintendo con la que acababa de jugar y se la tiro a la cabeza.
FIN

Christian

Optimus y el ejército
Optimus Parin era un robot muy armado que tenia una camiseta del color del cielo. Con un libro se metía en el mar para esconderse del ejército porque ellos querían robarle su famoso libro azul de magia.
FIN

Bryan

El cuento de color azul

Érase una vez en un pueblo que se llamaba Valsequillo donde nació un niño que se llamaba Brian. A él le gustaba mucho la ropa y un día fue a una tienda y vio una camiseta muy bonita de color azul. Como a él le gustaba mucho se la compró. Cuando llegó a su casa se fue corriendo a su habitación y la colgó en el perchero. Al colgarla se dio cuenta de que su madre le había comprado una silla nueva y bajo corriendo hacia la cocina y le dio las gracias. A Brian le gustaba mucho el teatro y su madre, como se había portado bien, lo llevo. Él lo estaba viendo y, de repente salieron ¡unos pitufos muy graciosos que se dedicaban a bucear! Era muy emocionante.
Un día fue con su padre a bucear y en las profundidades del mar habían unos hermosos delfines de colores azules que le recordaron a aquellos pitufos y al cabo de unos años se hizo el mejor buceador del planeta.

Mélani

Azul
Había una vez un pitufo llamado Samuel y su novia llamada Isabel que les gustaban los delfines y también el color azul.
El pitufo Samuel tenía la habitación azul y las sillas de color azul. ¡Y tanto que le gustaba! Decidió buscar con su novia otro Planeta llamado planeta azul y también las profundidades del mar.
Continuara…

Jose Juan

La fantasía del mar

Había una vez un niño que se llamaba David. Entró en el planeta de su habitación para dormir y… de repente se encontró con la profundidad del mar, delfines, cinco mil Pitufos ¡era el planeta de los Pitufos! y… y entonces salió la silla reina y le pusieron una camiseta para el mundo de los delfines.

Moisés

“LOS DELFINES CHIFLADOS”

Érase una vez un cielo que no era azul porque los pitufos se sentaban en la silla y los delfines se volvían locos y se ponían a bailar. Los pitufos hacían lo mismo al verlos.
Y cuando se iban a las profundidades del mar los delfines se iban a su habitación y se ponían una camiseta para dormir. Los pitufos volvían al trabajo y entonces el planeta iba bien.
“FIN”

Isabel

LA CAMISA ANIMADA
Había una vez un niño que tenía una camisa de un delfín. Una noche la camisa cobro vida. La camisa estaba harta de tener que depender siempre de un dueño. De repente, cuando salió de la casa en ese momento se encontró con u pitufo llamado “planeta azul” que venía de las profundidades del mar. El pitufo le dijo que lo que estaba haciendo estaba mal, escaparse de la casa de su dueño estaba mal. El delfín decidió volver a la casa de su dueño. Cuando volvió de repente, apareció el pitufo llamado planeta azul con su novia llamada Melanie. El pitufo le dijo que cuando quisiera que se pasara por las profundidades del mar para hacer una fiesta, y el delfín dijo que sí así que se metió en la camisa de nuevo.
Continuara...

Alex

Los delfines y los pitufos

Había una manada de delfines en duelo con los Pitufos. Los duelos eran de sillas, algunas veces ganaban los delfines otras los Pitufos.
Un día los delfines fueron a las profundidades del mar y encontraron una habitación come delfines. Los pitufos aunque eran rivales no podían dejar que la habitación se los comiera.
Cuando mataron a la habitación se hicieron amigos y cada uno se dio una camiseta firmada por Pablo Motos y todos fueron en un cohete al planeta Saturno para celebra que eran amigos.

Samuel

La fiesta sorpresa
Había una vez un pitufo que tenía tres amigos delfines y el pitufo fue a visitarlos, entonces los delfines se acordaron de que era su cumpleaños y rápidamente hicieron una tarta de chocolate e hincharon muchos globos con forma de planeta. La fiesta la hicieron en mi habitación, pintada como las profundidades del mar y todos se sentaron en sillas. El regalo que le hice fue mi camiseta.